domingo, 30 de marzo de 2008

Beber, beber...

El otro día se llevó a cabo un botellón en Granada, en el que se reunieron más de 12.000 personas… ¡uff!, que pasada, no me quiero imaginar como sería la cola de los baños, sobre todo el de las mujeres por aquello de que nunca van solas.
Y no sólo la cola, si no que encontrar el baño debe de ser toda una odisea. Con un par de copas encima y en medio de tanta tropa, ponte tú a buscarlo… es que como lleves un poco de urgencia acabas meando en la primer rincón o entrada de garaje que encuentras.
Y claro, al día siguiente voy yo tan tranquilo a sacar el coche del garaje, resbalo y me caigo de culo en tú meada… ¿te parece bonito?... ¿y mi pantalón, qué?...
Hay un dicho en mi tierra que dice: “si no lo sabes mear, no lo bebas”… Bien, pues yo sí lo sé mear, por lo tanto estoy capacitado para hacer esta homilía y daros un par de consejos a vosotros que salís por la noche, vais de botellón y bebéis hasta perder el norte, sur, este y oeste, siendo capaces de únicamente reconocer el camino que os lleva a la cama.
Y mi primer consejo es que bajo ningún concepto meéis contra el viento, ya que corréis el riesgo de mojaros los pantalones. Evidentemente este consejo no debe afectar a mujeres, salvo a aquellas que sepan mear de pie.
Mi segundo consejo es que antes de beber hay que meterle algo sólido al estómago, una buena cena. Ya sé que así hay que beber más y es más caro, pero que coño, con lo que os ahorráis haciendo botellón podéis cenar bien antes, o al menos meterle un bocata potente.
Ir bien alimentado tiene además una ventaja, y es que si te da por “potar” tienes materia que echar y una vez vaciado todo te sentirás como nuevo… vamos, que aun te queda cuerpo para siete cubatas más. (Pido perdón por, pero las cosas hay que decirlas como son, por muy guarro que suene o como en este caso se lea).
Otro consejo que doy es el de beber despacio. Es cierto que a mis 17 ó 18 años, que más o menos fue cuando dejé de tomar Coca-Cola sola, no se llevaba lo del botellón, aunque también es cierto que a la edad de 12 años participé en un mini botellón que organizamos los coleguitas del barrio bajo el palco de la música el día de la verbena.
Éramos cuatro y nos bajamos un litro de vino blanco de clase obrera, marca COES, fumándonos al tiempo un paquete de CELTAS sin filtro… El “pedo” fue monumental y menos mal, pues sirvió como anestesia de los palos que nos cayeron al llegar a casa.
Menos a Manuel, al que su padre acostó en cama como si nada. Y no sólo le perdonó la trastada, si no que al día siguiente cuando llegó a casa dispuesto como siempre para ver la tele, su padre lo esperaba con otra botella de vino y otro paquete de tabaco… y lo obligó a beber vino y fumar tabaco hasta que cayó de la silla.
Salió a la calle después de dos días metido en cama, cuando hablamos con él nos dijo: -“el primer trago bajó bien… pero a partir de ahí cada uno que tomaba sentía como en vez de bajar subía, lo que me hizo pensar que me iba a salir el vino por los ojos y el humo del cigarro por las orejas”-.
Esto confirma lo dicho anteriormente, pues su padre lo hizo beber con el estómago vacío al mismo tiempo que él quiso beber rápido para poder ver “Los Chiripitifláuticos”.
Manuel, nunca más volvió a tomar alcohol ni a fumar.
Otro consejo que os doy es el de no mezclar bebidas… y en esto tengo una más que dilatada experiencia… dilatadísima.
Era costumbre en mis tiempo el tomarse unas “tazas” de vino antes de empezar con las copas, ya que el vino “subía” antes y costaba mucho menos.
La mezcla que se producía en el estómago entre el alcohol de cierta graduación y la “química” que le echaban los taberneros al Ribeiro, era altamente explosiva, sobre todo al día siguiente, eso es algo de lo que sólo podemos hablar quienes hemos "taceado" por la calle del Franco.
De las resacas mortales que he sufrido he aprendido que no se debe mezclar la bebida, lo que dejé de hacer tajantemente, tomando desde ese momento whisky sólo y a veces doble.
Y por todo le que he dicho y por todo lo que he bebido, os recomiendo que tengáis en cuenta los consejos que os he dado antes de pillaros una mierda, es cierto que ahora apenas tomo alcohol, pero antes sí, ahora el organismo y el cuerpo me lo están repartiendo a partes iguales.
¡¡Ahh!!, una cosa por último… si te entra la gana de mear estando en la calle ten cuidado donde lo haces, porque como te pille haciéndolo en la entrada de mi garaje, me pagas un pantalón y luego te la corto.

Me da igual que el baño esté ocupado... como te pille te la corto.

A medio metro y tres pelos de convertirme en metrosexual



Son las ganas de sentirme un hombre contemporáneo lo que me llevan camino de convertirme en un metrosexual. Podría decir que me falta un metro para conseguirlo, dado que sexual sí soy, al menos tengo sexo, aunque debo reconocer que a éste le falta un cacho para llegar al metro.
Cierto es que este cacho que me falta varía proporcionalmente en cuanto que el tamaño de mi sexo estire o encoja, algo que hace con cierta habitualidad... bueno, estira y encoge.
Para conseguir mi propósito lo primero que hice fue apuntarme a un gimnasio. Los metrosexuales presumen de tener un cuerpo bien moldeado y definido y yo tan sólo tenía cuerpo, del que lo único moldeable era la barriga, que a veces y dependiendo del cocido y los chuletones, estiraba o encogía, curiosamente igual que el sexo... aunque ésta nunca me había proporcionado tan siquiera un orgasmo. Que pena esto, con lo que era capaz de aguantar con la barriga estirada...
Después de más de medio año acudiendo al gimnasio y reventándome vivo con máquinas y pesas, los progresos son espectaculares.
Precisamente ayer, mientras hacía unas poses de culturista frente al espejo –ejercicio que domino con una maestría impresionante-, le preguntaba a mi señora si ella apreciaba también el cambio físico.
Después de mirarme de abajo arriba se fija con más detalle en mis bíceps.
-"¿Aquí te ha picado algo?."- me pregunta.
-"No"- respondo.-
-"Pues entonces algo si se te nota-".
Otra cosa es el tema de la depilación. Los metrosexuales se quitan el pelo del pecho y yo tenía pelos, así que... fuera con ellos.
En un principio pensé en afeitármelos y listo. Luego caí en la cuenta de que si me los afeitaba no tardarían en volver a salir y si empezaba con esa dinámica, pronto tendría un pelo más fuerte y que precisaría un afeitado mucho más periódico para mantener un pecho limpio de pelo y paja.
Así que me decanté por la depilación a la cera. Este método me pareció mejor en cuanto que deja menos rastro o rastrojo. Si da este acabado en las piernas de mi señora, mi pecho no sería menos... ¡ni mucho menos!.
Y era un buen método, ¡vaya que si era!... Me quité a modo de prueba poco más de tres pelos y ya desistí...¡cojones lo que duele!.
Así que una vez sopesados ambos inconvenientes, acabé decantándome por los jerseys de cuello vuelto hasta la llegada del verano. Malo será que asando unas sardinas o un churrasco no los chamusque a todos y sin dolor.
Otra costumbre que adopté fue la de ser un poco más delicado, haciéndolo más notable a la hora de tratar con mujeres... incluso con la mía.
Es sorprendente el cambio que he dado en este aspecto. De ser un hombre celoso pasé a convertirme en un liberal de tomo y lomo. Yo mismo me sorprendí días atrás cuando al llegar a casa me encuentro a mi señora pegándose un revolcón con otro hombre en mi propia cama.
Pues como si nada che..., los dejé que disfrutasen mientras yo para no aburrirme me puse a planchar ropa.
Como se lo estaban pasando tan bien y según parecía no tenían prisa en acabar –aquí sí me sorprendió mi mujer, que conmigo o no tiene ganas o tiene prisa-, decidí acercarme hasta el bar y tomar una cerveza con los amigos.
Estuve un rato con Pedro, a quien y para presumir de moderno le comenté el porque había salido de casa, no dándole ninguna importancia al hecho de encontrar a mi mujer con otro en cama y sí a lo jodido que es planchar una pila de ropa.
Estuve a punto de perder mi metrosexualismo y calzarle un guantazo cuando entre risas me dijo que eso no era nada... que la ropa que me había tocado planchar hoy mientras esperaba, era la misma que él había lavado el día anterior, también mientras esperaba.
En fin, que sigo progresando en cuanto a mis deseos de convertirme en un metrosexual, no cesaré en mi empeño por conseguirlo, bien sea con cera o con Filomátic y en el peor de los casos, como los romanos: pelo a pelo y hasta los cojones.

sábado, 29 de marzo de 2008

Porno en el Obradoiro

Del cielo caerán rayos y centellas, los ríos se teñirán de rojo, lloverá sangre, el sol dejará de brillar… Han rodado una película porno en la Plaza del Obradoiro, y no me han avisado… ahora tendré que esperar a verla en DVD.
La filmación se ha realizado de cabo a rabo con nocturnidad y alevosía, muy al contrario de cómo antes se rodara el spot de Ronaldinho, con la Plaza repleta de curiosos, entre los que había mucho estudiante que para asistir al rodaje se perdieron las clases.
Por ello creo que hay que agradecer a los productores y protagonistas del film que hayan mantenido la discreción, ya que pienso que padres e hijos no deben coincidir en ciertos espectáculos.
Tal filmación ha excitado a la comunidad beata
que ha puesto el grito en el cielo, lo que no hicieron cuando el spot del brasileño y eso que el gaucho la emprendió a balonazos contra la catedral, rompiéndole incluso un cristal de la vidriera.
Recuerdo que en tal ocasión unas palabras del Deán, en las que señalaba como un detalle anecdótico el detalle del vidrio roto… que distintas serían ahora si como resultado de este último rodaje se encontrase un condón usado.
Lo que quiero decir con esto es que no entiendo yo a qué viene tanto rebumbio y tanto hacerse el ofendido de los beatos, pues en esa plaza y aparte del spot de Ronaldinho, se ha cantado, se ha bailado y hasta militares armados han rendido honores y también han desfilado… ¡pues coño! ahora ya se puede decir que también allí se ha follado.
Pero no son lo primeros, ¡nooo!…. En ese recogido y discreto rincón de la Plaza, un montón de adolescentes han hecho lo que han podido y hasta donde les han dejado, no siendo yo uno de ellos, pues si bien es cierto que una vez quise ir pero lo encontré ocupado, por lo que me tuve que desplazar un poco más allá dando con otro rincón que no era tampoco rincón ya que se encuentra en el medio, donde hice mía a una muchacha aunque sólo fuese por un rato, empujándola yo a ella justamente contra la puerta que el alcalde cruza diariamente y por la que también han pasado El Rey, La Reina y hasta el Papa, así como un importante elenco de personalidades, en la penumbra de una farola, tapado por una columna y al abrigo de los soportales.
Tengo que felicitar a quien eligió tan idílico lugar para follar, pues pese a estar en la misma Plaza del Obradoiro, está a salvo de curiosos y protegido de los presuntos peligrosos, y por si la cosa sale como a veces salen esas cosas, gozar de una hermosa vista también es un aliciente.
Y como no, felicitar al protagonista que se lo ha montado con dos y eso no lo hace cualquiera, sólo cabe esperar y aunque se supone, que haya quedado a la altura de tamaño decorado, pero por lo demás, ahí ya follaron muchos de Santiago.

Ya sé que esperabais una foto o un video porno para ilustrar esta noticia, pero aunque yo no lo sea, el blog sí es muy decente, así que os dejo una foto de Ronaldinho a balonazos con la Catedral, para que veáis que no miento… pero claro, esto no le importó al clero.

viernes, 28 de marzo de 2008

Mi barrio, su gente y la madre que los parió.

Me crié en un barrio de muy mala fama y reputación, conformado a base de barracones prefabricados de Uralita, cuyas paredes tenían un grosor de 5 cm y el tejado era únicamente una plancha ondulada que muy malamente protegía de la lluvia. Se rumoreaba entonces que había quien incluso se iba a la cama con el paraguas. Hoy sin duda se le llamarían chabolas adosadas... de aquella y aunque oficialmente eran los Albergues de Guadalupe, lo llamaban "La Ponderosa".
Todos los vecinos éramos de clase pobre, algunos aun lo seguimos siendo, otros en cambio tuvieron más suerte y pasaron a vivir a cuenta del estado que les dio comida y alojamiento gratuito. Los hubo con condenas muy grandes y pasaron así gran parte de su vida. Pero era toda gente muy honrada.
Había vecinos que apenas tenían para comer, no así el caso de mi familia, donde comíamos a la carta... Nos sentábamos a la mesa y mi padre repartía las cartas, al que le tocaba el As de Oros comía y al que no se jodía.
Menos suerte tenía "Los Mandingo", un matrimonio de color... y de un color oscuro... sin rodeos, eran negros... Apenas tenían que llevarse a la boca y pese a ello no hacían otra más que tener hijos.
El recuerdo que tengo de Socorro, que así se llamaba la mujer, es de verla siempre preñada y luciendo orgullosa la panza de la que sacó nada menos que 8 negritos y un mulato.
Lo de los mulatos fue curioso ya que hubo una temporada en la que varios matrimonios blancos tuvieron hijos también mulatos... Yo soy moreno a secas.
Otra familia también numerosa fueron los Reboredo, que como el resto tenían también sus escaseces.
El día que uno de los hijos comió entera la porción de queso que su padre celosamente guardaba para ir rebanando domingo a domingo una loncha como postre. Los reunió a todos y los interrogó, pero ninguno sabía nada del queso: -“Bueno, mejor que ninguno se comiera el queso porque era para ponerle a los ratones y estaba envenenado”-. Les dijo su padre.
-“¡¡ Ay, papá, Ay !!"- gritó Joaquincito mientras se ponía en pie y se llavaba las manos al cuello como si quisiese estráncularse -"llévame pronto al médico que ya me empieza a picar la garganta"-... ¡Y qué pedazo ostia le cayó...!
No le andaba a la zaga el Sr. Manolo, “el barrendero”, que había empezado su vida en el mundo laboral ejerciendo de oficinista en el ayuntamiento de Santiago, cambiando voluntariamente y al poco tiempo el bolígrafo por la escoba.
Eran muchos los que le preguntaban por la razón del cambio, habida cuenta las diferencias tanto económicas como de comodidad que había entre uno y otro oficio. El Sr. Manolo, respondía con alborozo a cuantos le preguntaban diciendo lo gratificante que para él era que todas las mañanas las señoras saliesen a la calle cuando pasaba, en bata de casa y dispuestas a “echarle el polvo”.
Otro personaje muy particular era Pepe, “el limpiabotas”. Un hombre maltratado por su esposa María, “la cojones”, una mujer muy corpulenta y fuerte a quien Pepe le llegaba poco más arriba de la cintura.
El bueno de Pepe, canijo de complexión y borrachín por vocación, soportaba con entereza las palizas que María le propinaba día sí, y día también... Sin embargo no llevaba bien el que su señora fuese un miembro destacado de la Iglesia de los Testigos de Jehová.
Aunque si bien es cierto, e ella poco lo importaba lo que él dijera o pensara a este respecto. Bastaba con que le levantase la mano en ademán de zurrarle para que Pepe se cuadrase.
Una vez escuché como la amenazaba: -“si tu no te sacas de Jehová, yo me meto en la ETA”-. Y dicho esto “la cojonesle metió una ostia que sonó como un latigazo en medio barrio. Yo no la vi, pero la oí...
Esta organización terrorista estaba en auge de popularidad por haber volado por los aires muy recientemente a Carrero Blanco. Al Almirante y al vuelo que le habían dado le recitábamos los chavales del barrio la siguiente:
“Nació en la tierra
vivió en el mar
y subió al cielo
en un Dodge Da”.
Pero no era “la cojones” la más bruta del barrio. La Sra. Virtudes, no le andaba a la zaga aunque era más simpática. Tenía esta mujer tres perros, a los que llamaba: Mico, Nacho y Negro y a los que solía soltar a la calle por la mañana despreocupándose hasta la noche en que cerraba la puerta de casa. Antes de cerrar los llamaba a gritos: “¡¡MICONACHONEGROOO!!”... y el barrio entero se partía de risa...
De esta manera suya de llamarlos salió una frase que se empleaba con mucha popularidad en el barrio cuando se quería destacar algo muy negro: “es más negro que el conacho de Virtudes”.
Y más o menos así era la gente de mi barrio, aunque siempre hay una excepción que rompe la regla.
Y esta excepción se llamaba Paulino. Hombre inquieto y muy ambicioso. El ilustrado del barrio... tenía un año de Bachiller. Se metía en toda cuanta asociación podía y en las que dado a su facilidad de palabra acabada casi siempre teniendo un papel relevante.
Pero tenía Paulino un mal fario y por desgracia siempre había algo que truncaba su fulgurante progresión.
En el barrio había destacado un año como miembro de la Comisión de Fiestas. Al segundo y gracias a su demostrada valía lo eligieron tesorero... y pudo haber sido el presidente al tercero si el anterior no hubiese huido con la recaudación... ¡Qué buen político pudo haber sido!... tenía madera. Lástima aquella gasolinera. Tres años y un día le cayeron por atracarla.

Foto aérea de Santiago de Compostela, que calculo será de la década de los 60. Si pulsas sobre ella podrás verla en un mayor tamaño.
En primer término se ve La Catedral, Plazas del Obradoiro y de La Quintana, así como una buena parte del Casco Antiguo.
Los campos que se ven en el cuadrante izquierdo de la misma están hoy totalmente edificados, que son los barrios de Vista Alegre y Vite.
En la parte superior derecha y dentro del círculo que señalo, estaban los barracones de
"La Ponderosa".

jueves, 27 de marzo de 2008

Sexo con un erizo

Aunque no os lo creáis, hoy he leído la siguiente noticia en la prensa:

“SE DESTROZA EL PENE DESPUES DE TENER SEXO CON UN ERIZO”


“Siguió al pie de la letra el consejo de un curandero que le garantizó éxito y confidencialidad, pero el resultado no ha sido el deseado. Zoran Nikolovic, un hombre serbio de 35 años, quería solucionar su problema de eyaculación precoz,
pero no quería ir a un médico….”


Y os dejo el enlace para que veáis que no es invención mía.

http://blogs.periodistadigital.com/codigoxy.php/2008/03/26/destroza-pene-sexo-erizo-6454

Antes de decir nada conviene aclarar dos cosas.
Primera: el pene es el instrumento que los hombres llevamos entre las piernas, unas veces colgando y otras levitando.
Segunda: un erizo es un bicho pequeño que tiene el cuerpo totalmente cubierto de púas.
Bien, una vez aclarados estos conceptos y después de echar las carcajadas pertinentes, debo ante todo desear una pronta recuperación del pene, así como que no haya dejado embarazado al erizo.
También debo indicar que no sé si estaré capacitado para hablar de este tema, ya que hasta la fecha no he tenido experiencias sexuales con erizos, aunque por las muchas que tuve con el pene, creo que sí puedo dar una opinión aproximada… bueno, no tan aproximada, no vaya a ser que me pinche yo también.
El caso es que esta noticia me recuerda a dos amigos que estaban pescando en el muelle de Muros, cuando una pieza mordió el anzuelo de la caña de uno de ellos.
Tuvieron que sacarla entre los dos ya que la pieza se resistía mucho y una vez la tuvieron fuera del agua, comprobaron que se trataba de una sirena muy rubia y hermosa.
El que la había pescado la miró de arriba abajo y luego la devolvió al mar ante la extrañeza de su amigo, que mirando para él le pregunto: ¿por qué?.
A lo que el otro le respondió con otra pregunta : ¿y por dónde?.
Pues bien, yo no sé si el protagonista de esta noticia encontró el orificio del pobre erizo o si simplemente se frotó el pene contra el bicho... fuese lo que fuese, aparte de que hay que ser muy animal para hacer semejante locura, demuestra el poco cariño que le tenía al miembro, lo que como hombre que soy y por tanto portador de uno, es algo que no me explico.
Lo que sí es cierto es que el problema de la eyaculación precoz lo solucionó temporalmente, ahora bien, a cambio de un problema mucho mayor, aparte de que al final tuvo que ir al médico y para colmo, acabó convirtiéndose en el protagonista de un suceso desgraciado para él y cómico para el resto de los mortales.
Según dice también la noticia, al hombre le queda ahora la duda de no saber como se lo tomará su novia y si lo dejará… hombre, yo no sé como llevan las serbias eso de los cuernos, pero la verdad es que jode mucho que tu pareja te engañe, y si lo hace con un erizo aparte de joder, tiene que picar mucho en el orgullo.
Ahora perdonen mis distinguidos lectores y mis queridísimas lectoras que no argumente esta noticia con una instantánea, pero es que no he conseguido ninguna de un erizo. Estuve tentando a poner una foto de mi pene, pero he desistido de hacerlo dado a que por su buen estado de salud, así como por su fenomenal aspecto físico, no guarda mucha relación con la noticia, lo cual pudiera hacer creer equivocadamente al lector que lo hago por puro exhibicionismo.
Pero para que se hagan una idea de lo extraño de la pareja hombre-erizo, les dejo una de una pareja perro-pata…. Que también manda cojones con el chucho.

Por cierto… según el parte facultativo, el erizo se encuentra en perfecto estado de salud.

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Hoy me he encontrado por casualidad este recorte de prensa que cuelgo aquí y tras del cual me veo en la obligación de pedirle disculpas al perro de la imagen superior por el comentario que he hecho sobre él, al mismo tiempo que leyendo esta noticia y viendo la defensa que el concejal ha hecho del burro, me queda la siguiente duda ¿es el burro amante del Concejal, o son parientes?.
Si es que ya lo dice un refrán: "ay de los míos, aunque sean judios".

miércoles, 26 de marzo de 2008

Sin faldas y sin extras



He leído en la prensa la noticia de una clínica gaditana que ha rebajado 30 euros de los complementos extra salariales de las enfermeras que no usen el uniforme estipulado, siendo la falda el objeto de la discordia, la cual no les llega hasta las rodillas… ni siquiera de las más bajitas.
Y es que hay que ser ingenuas… ¿cómo se les ocurre taparse las piernas cuando todo el mundo sabe que desde siempre los jefes premian a quien se baja los pantalones?.
Diré también que esta noticia iba acompañada de la foto de una enfermera ataviada con uniforme muy corto y muy sexy… la verdad es que cuando la he visto sentí deseos de enfermar, los que se me fueron al seguir leyendo y ver que la clínica era privada y que la enfermera de la foto no era tal, si no una pilingui.
Pero antes de hacer una reflexión sobre este tema habría que echar antes un vistazo al convenio de estas trabajadoras y otro a sus piernas.
El convenio podría aclararnos si están obligadas o no a vestir la falda, mientras que echando un vistazo a sus piernas podríamos averiguar el por qué están dispuestas a sufrir una rebaja económica a cambio de no enseñarlas.
Desde mi miope punto de vista, las protestas de las trabajadoras son admisibles dado que y según argumentan están expuestas a que al poner una inyección, un termómetro o tomar el pulso a los pacientes, estos les vean las piernas o les puedan ver las bragas.
Pero la empresa también tiene motivos para no pagarles dicho complemento habida cuenta de que no se visten con el uniforme estipulado.
Ahora bien, ¿ha pensado alguien en el paciente?, porque vamos a ver, si uno está enfermo y postrado en la cama de una clínica privada ¿no puede elegir como quiere que le pongan la inyección o el termómetro?.
Yo lo tengo muy claro… donde esté una enfermera guapa y sexy que me ponga a cien, que se quite una empantalonada que ponga una inyección, aunque también sea guapa y la inyección la cubra la Seguridad Social.
Y es que a mi ya que a mi me ocurrió algo que viene muy al pelo de a la noticia que estoy comentando, y fue cuando siendo joven me operaron de fimosis, que en el quirófano me tocó una enfermera muy guapa, pero cuando a la mañana siguiente pedí algo para el dolor, subió a la habitación un enfermero bigotudo que me inyectó un calmante. Vestía pantalones y no me gustó nada, ni él, ni como me pinchó, ni como me trató ya que me dice el muy desgraciado que a la próxima en lugar de un calmante me sube una palangana con agua fría para que la meta dentro.
Yo creo que lo ideal en este caso sería tener dos uniformes y premiar con un plus extrasalarial a las que voluntariamente optasen por vestir falda, el cual podría incrementarse proporcionalmente según los centímetros que le acortasen a la prenda, algo parecido a la forma de pagar la antigüedad: de dos en dos o de cinco en cinco centímetros, como los bienios y los quinquenios.
Y eso sí, lo que no vale es que para atender al paciente vayan en pantalón y después se queden en bragas delante de los médicos… que ya sabemos como funciona eso del corporativismo en la sanidad española.
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Dejo un video muy ilustrativo acerca de esta notica... y que cada uno juzque por su cuenta

video

Mucho tiene que mejorar la Seguridad Social española, sobre todo en lo referente al trato al paciente.

martes, 25 de marzo de 2008

Entierro caló

¡Ay chaacho!, que triste estoy que se ma muerto la maama.
Mira que tumba mas bonita lecho, con su cama, su mesilla y con la afoto del paapa.
Man ayudado los primos a traer sus muebles en la fregoneta y a pintársela del mismo color blanquito igualito quel de su bitación.

Lemos traído todas sus cosas y se las hemos colocado como a ella le gustaba tenerlas, muy ordenaditas y todo limpio como los chorros deloro, que la maama era muy limpia.
Y mira que caja más bonita, la más cara de la tienda, se la vamos poner encima de la cama para que descanse en paz y también pa queste cómoda, que la maama era muy trabajadora y todos los domingos siba al mercadillo a ganar los euros para los churumbeles.

También lemos traído la estatua de Jesús del Gran Poder, que la maama lo quería como a un hijo y le rezaba mucho, todos los días por la mañana, por la tarde y por la noche, que la maama era una santa.


Y lemos puesto una también una botella de Chivas la más grande cabía, que la maama lo tomaba para la tos crónica que tenía y aquí en invierno va pasar frío.
Y su butaca y su espejo pa que se mire desde el cielo…. chaacho, que lemos puesto todo igual que lo tenía en casa para questé a gusto, que vastar mucho tiempo muerta.
¡Ay chaacho! que penita más grande tengo, que se ma muerto la maama para toda la vida.

Ya es primavera... con permiso de El Corte Inglés

Esta mañana me he levantado un poco indispuesto sin darme cuenta a qué podía ser debido hasta que miré en el calendario y comprobé de que ya estamos en primavera, estación en la que por norma se me acentúan ciertos fallos de fabricación.
Antes era la sangre que se me alteraba, pero desde hace unos años e igual que le ocurre a los coches nuevos que en cuanto se les acaba la garantía empiezan a hacer ruidos raros y a fallar, desde que el acné juvenil dejó de ser un incordio para mí, las molestias y los achaques son la constante por estas fechas, igual que también me sucede en otoño.
Vamos, que a mí eso de las flores y el amor y demás lindezas a las que se recurre para identificar a esta estación me suenan a cuento chino, pues yo la identifico más con la farmacia, los analgésicos y los antialérgicos.
Pero bueno, tampoco os vayáis a pensar que me estoy muriendo o que detesto la primavera… ni mucho menos, pues mis molestias las minimizo con un pañuelo y me pasan con aspirinas y otras pastillas, mientras que mi estado de ánimo mejora mucho con respecto a la estación invernal que dejamos atrás, sobre todo a medida que las mujeres se van despojando de las ropas de abrigo y que el buen tiempo se va consolidando.
Y es que no hay nada que me alegre más el día que levantarme por la mañana, ver el sol brillante y contemplar el cielo azul totalmente limpio y despejado… bueno, ver a una mujer enseñando pierna o escote en una terraza también constituye una estampa primaveral que alegra lo suyo… mejor dicho alegra lo nuestro, aunque desde mi ventana no puedo verlas, sí puedo admirar a la mía que pronto dejará el pijama de invierno en el armario, que a ella le dará calorcito aunque a mí no me calienta nadita y lo sustituirá por otras prendas más ligeras para alegría también de lo mío.
Si es que hasta los días son más alegres por estas fechas, pues son mucho más claros, prolongándose la luz hasta horas que en otra estación serían ya noche cerrada.
Pues sí, la primavera pude ser la estación de la alegría incluso para gente que como yo padece ciertos achaques, lo único que hay que hacer es acopio de los medicamentos necesarios, lo que yo ya he hecho pues este año parece ser que mis síntomas naturales se han anticipado a El Corte Inglés, para decirme que YA ESTAMOS EN PRIMAVERA.

Sonría por favor...

Un chiste del "Risitas"

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Y uno de golpes

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lunes, 24 de marzo de 2008

Vuelta al curro


Ya me he incorporado al trabajo después de unos días de vacaciones y una vez más he vuelto a comprobar cuanto echan a uno de menos, pues fue llegar y comenzar a darme órdenes y menearme de aquí para allá y de allá para acá.
A mi llegada y como es mi costumbre saludé a mis “compañeros” de trabajo: al jefe, su hijo, su hija, su hermano, su hermana, su cuñada y su sobrinaa los nietos los saludé más tarde cuando vinieron a merendar y no saludé a los consuegros porque hoy no vinieron.
No, aunque lo parezca por estar entre tanto pariente, ni soy empleada de hogar, ni trabajo en la reconstrucción de la Sagrada Familia, tampoco voy a decir de ellos que son mala gente, pero sólo en medio de tanta familia no puedo evitar sentirme como Babe, “el cerdito valiente” una “rara avis” en un mundo dominado por los perros.
Y es que trabajo en una empresa concienciada y preocupada por que el ambiente de trabajo sea lo más agradable y ameno posible, del mismo modo que pone todo su empeño para que entre todos seamos como una familia, esfuerzos que se van al traste porque siempre hay un alma discordante que lo estropea todo. En este caso el discordante soy yo, y que le voy a hacer si ya tengo aparte de la mía propia, también otra familia política… además que para ser el pariente pobre y que sólo me avisen para los entierros, pues como que prefiero a los que ya tengo.
Es increíble lo poco que duran los beneficios de una semana de relax y descanso, pues a los cinco minutos de comenzar a trabajar ya estaba estresado y miraba de reojo el calendario para contar los días que faltan para el próximo puente y viendo que aun quedan demasiados, decidí cambiar de táctica y comencé a mirar el reloj para contar lo que me faltaba para la hora de salida, a la vez que de cuando en cuando le daba unos golpecitos para que las agujas apurasen más, pero haciendo caso omiso de ellos las agujas se desplazaron unas veces a la velocidad que les dio la gana y otras a ralentí.
Menos mal que a las cinco de la tarde tuve un respiro ya que saltó el sistema antiincendios, la falsa alarma de la semana, pero esta vez me aproveché de ella y salí de allí pies en polvorosa poniendo como justificante que iba a llamar a los bomberos.
Mientras tomaba un café en el bar de enfrente comprobaba que no salía ni humo ni fuego, por lo cual entre decepcionado y contento de que no fuese nada pues me había dejado la cazadora dentro, tuve que reincorporarme al puesto.
A la hora de salir escapé de allí como alma que llega el diablo y como suelo hacer siempre a la vuelta de vacaciones, compré un cupón, sellé una primitiva, una quiniela y compré un décimo de lotería.
En fin, que mañana es martes… aun… y no sé si decir que falta un día menos, o que ya va un día más.

domingo, 23 de marzo de 2008

Por un par de tetas

Hoy viendo la tele salió en un anuncio una mujer con los pechos al aire y en ese preciso instante mi hijo, un adolescente de 16 años cambió de cadena, lo que me hizo pensar en las diferencias que hay ente los tiempos de mi adolescencia y los de la suya, más que nada en las posibilidades de recrear la vista observando unos pechos femeninos.
Hace algo más de 30 años, cuando en las pantallas de los cines españoles se exibieron las primeras tetas, los chavales del barrio bajábamos en tropel al Principal, que hacía la vista gorda con quienes no llegábamos a la edad permitida, movidos por el efecto llamada que se producía al pronunciar alguien las palabras mágicas: “se ven tetas”.
El “gallinero” se turbaba y jaleaba con silbidos y patadas en el suelo cada vez que las tetas de Nadiuska, La Cantudo, o cualquier otra de las de la época llenaban la pantalla y con la simple visión de unas nalgas o un poco de vello púbico, aun se volvía más turbado.
Recuerdo que cuando proyectaron un documental sobre el embarazo y el parto, medio centenar de adolescentes nos dimos cita en el cine tras enterarnos que en dos ocasiones salía una mujer completamente desnuda… Había que estar muy atento ya que eran apariciones fugaces, pero valía la pena intentarlo ya que algunos nunca tal cosa habíamos visto, al menos en su totalidad, ya que de cintura para arriba aun se iba viendo algo, pero de cintura para abajo sólo nos lo imaginábamos… pero nos lo imaginábamos mucho.
Y así fue, la primera vez al principio y la segunda por la mitad del documental, momento tras el cual nos levantamos todos a la vez y abandonamos la sala.
Camino de casa comentábamos entusiasmados la jugada entre nosotros:
-“¡Vaya tetas tenía la tía... y que peluda la pachocha!… ¡¡¡UAAA!!!, si la llego a pillar…”-
Y efectivamente, si la llegamos a pillar… En aquel medio centenar de jóvenes había acumulada testosterona suficiente como para parar un tren… o para ponerlo en marcha si es que estaba parado.
Ahora porque cambiaron los tiempos y para anunciar un coche ya sale una morenaza completamente desnuda y claro los chavales están muy acostumbrados… pero antes por ver una teta se hacía lo impensable.
La de catarros que me tengo pillado por estar bajo la lluvia esperando a una vecina veinteañera y que siempre y a la misma hora llegaba a casa, subía al dormitorio y se cambiaba, pasando por delante de la ventana con los pechos al aire, momento en el que la veíamos.
Esa fugaz pasada ante la ventana constituyó junto a la llegada de Cruiff al Barcelona, el acontecimiento más memorable de aquella época, ocasionando el que en muchas noches de verano llegasen hasta allí como en peregrinación los jóvenes de los barrios más próximos y algunos no tan próximos, llegando a congregarse para contemplar el evento hasta más de medio ciento.
Y hubo espectáculo hasta que la vecina se casó, lo que hizo ignorando tanto ella como su marido que sus tetas estaban más vistas que las de Bárbara Rey.
En cambio hoy se las ponen delante de los ojos para anunciar un coche y cambian de cadena… y a uno no lo queda más remedio que felicitar a los publicistas ya que saben bien como y a quien va dirigida la publicidad.

sábado, 22 de marzo de 2008

Adios vacaciones


ueno, pues ya se me ha acabado la semana de vacaciones, ya que mañana es domingo y será como cualquier otro, o puede que más jodido ya que es el último día de descanso.
Ya he consultado el calendario y veo un puente para primeros de mayo, no está mal para compensar y enseguida llega.
Lo cierto es que como siempre al llegar el último momento de las vacaciones me lamento de no haber hecho cosas que tenía pensado hacer y más me lamento de desperdiciar tanto tiempo durmiendo… uno, que es un monstruo en la cama…
Aquí donde me leéis ostento un record en la cama, acostándome para dormir una pequeña siesta a las 3 de la tarde y despertándome de la misma a las 11,30 de la mañana siguiente y con una orquesta esa noche al lado de mi dormitorio y de la que ni me enteré. Impresionante.
De todos modos las vacaciones de Semana Santa no son de las que me gusten, la verdad es que con tanta celebración necrológica y tanta procesión por ahí, que prefiero no ir a ningún sitio.
Además que el tiempo no suele acompañar por estas fechas. El jueves subí hasta lo alto del mirador de Ézaro y hacía tanto viento que casi llego a Camariñas volando, menos mal que soy de complexión aerodinámica y si me pongo de canto corto muy el viento, por eso que tuve que andar casi todo el camino de lado como los egipcios en tiempos de los faraones.
Yo prefiero las vacaciones de verano, las vacaciones por excelencia. El sol y la playa, aunque estos últimos años tampoco he tenido mucha suerte con el tiempo, sobre todo este último verano que me he ido a ver como llovía en la Costa Brava.
¡Y como llovía!, igual que aquí, pero allí aparte de mojar jode, sobre todo por el precio al que está el alojamiento, eso sí, gracias al tiempo le quité mucho partido del mismo modo que el del bareto de al lado hizo su agosto con nosotros.
En fin, que se acaban ya… lunes otra vez al tajo y a contar los días que faltan para el 1º de mayo.... y mientras tando disfrutar, que la vida es corta, muy corta.

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El baile de la cacatua

Que bien canta la cacatua ¡y como baila!, que arte tiene este pájaro.

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Recuerdos del Ancoradoiro


El jueves he ido con la familia de visita a la zona de Muros y Carnota, dos lugares a los que me gusta mucho ir, cosa que hago desde hace mucho tiempo pues ya de joven era asiduo a la playa del Ancoradoiro, por aquel entonces nudista y de la que más de una vez tengo salido con las posaderas tan quemadas que ni sentarme podía.
De aquella el Ancoradoiro era un frondoso y extenso pinar del que hoy apenas queda rastro y al que se llegaba desde Santiago en algo más de dos horas a través de una carretera estrecha, llena de curvas y con un firme tercermundista.
De acampada libre entre los pinos se daban cita personajes de lo más variopinto. De todas las veces he acampado allí ahora me vienen a la memoria algunos a quienes tuve por vecinos: a un francés que tenía un cuervo que hablaba, o un sevillano muy porreta y simpático que había llegado hasta allí en un Vespino, y con lo puesto, y sin ir más lejos nosotros mismos la primera vez que estuve allí, una pandilla formada por: una mujer embarazada de 8 meses junto a su pareja; un pardillo que ponía dinero y un coche que yo conducía por caminos y entre los pinos, más que como un 4 latas que era como si se tratase de un 4 x 4.
También formaban parte de la “familia” una divorciada ninfómana, que para ser de ciudad había pescado a la primera que echó el anzuelo a un fornido mozo de la zona al que sacó sus alegrías, sus jugos y unas ojeras que aquel verano le cronificaron, dándole ella a cambio muchos ratos de placer y una gonorrea que ni para mear se la podía tocar.
Y Ricardito, el mayor de la pandilla, un marica con demasiada pluma para lo que un pueblo como Muros estaba acostumbrado a ver. Verlo caminar por la calle principal de la Villa meneando su culo era todo un espectáculo que nadie quería perderse, pues a su paso todo el mundo se volvía para admirar su contoneo.
Y por último mi hermano y yo, borrachines a secas
También teníamos dos patitos que habíamos comprado en una feria con la intención de comérnoslos al final de verano aunque ninguno de ellos vivió tanto. Fuésemos a donde fuésemos los patos siempre nos acompañaban: de paseo, a la playa, a la verbena, de copas...
Una tarde y después de llevar unos días sin saber nada de uno de ellos, investigué los alrededores del campamento de unos alemanes, pues tenían una escopeta de aire comprimido y eso a mí hacía sospechar. Y no me equivoqué en ellas, ya que muy cerca de una de sus tiendas descubrí al pato enterrado.
Me vengué de la irreparable pérdida robándoles un reloj y una botella de Jonny Walker, a la par de causarle algún que otro destrozo
.
Pero si hay algo que en especial recuerdo del Ancoradoiro, era lo difícil que nos resultaba encontrar la tienda de campaña entre tanto árbol, cosa que por la noche se convertía en una odisea.
Y recuerdo una en concreto en la que regresaba con mi hermano de una verbena. El taxista nos había dejado a la entrada del pinar, teniendo el hombre el detalle de alumbrarnos con los faros del coche hacia un pequeño sendero que se adentraba hasta lo más espeso de la arboleda, zona por donde más o menos acampábamos nosotros.
Cuando el taxi se fue y dejó de iluminarnos quedamos en la más absoluta oscuridad, tanto fue así que para no perdernos tuvimos que cogernos de la mano.
Dimos muchas vueltas, caímos muchas veces y nos dimos de narices contra los pinos otras tantas… pero ni de coña nos soltábamos y estuvimos tanto tiempo así que en un momento de desesperación nos quedamos quietos donde estábamos y nos pusimos a gritar por los amigos que estaban en la tienda.
Pero lo único que escuchábamos era las ramas de los árboles batirse por el viento y el lejano romper de las olas en la playa.
Así que otra vez a dar vueltas, y más vueltas, y más vueltas… no pongo en duda de que todas ellas las diésemos alrededor del mismo árbol, puesto que llevábamos más de un par de horas perdidos en el pinar sin abandonarlo… y coño, tampoco era tan grande.
Y de repente, a través de los árboles que unas veces la ocultaban y otras la mostraban, vimos la luz…
Y esa luz que nosotros en principio confundimos con una linterna o con el fuego de una hoguera nos abrió el camino.
Pero no era linterna ni tampoco era fuego... era el la luz del Faro de Lira, a unos 15 km. de donde estábamos, que igual que guía a los barcos nos guió a nosotros hasta la playa donde comprobamos gracias a que era una noche de luna llena y muy clara, que efectivamente habíamos estado tanto tiempo dando vueltas alrededor del mismo sitio, probablemente alrededor del mismo árbol.
Tomamos como referencia una pequeña extensión de pinar que sobresale del resto y que era por donde teníamos la tienda y volvimos a adentrarnos en la oscuridad después de volver a cogernos de la mano.
Esta vez tuvimos suerte, aunque llevamos el susto de nuestras vidas, pues el silencio y la tranquilidad de la noche se rompieron de pronto con un grito de dolor que partía de nuestros pies, para ser exactos, debajo de uno de los pies de mi hermano.
Había pisado a un tipo que dormía tranquilamente en su saco y a la intemperie. Un vecino conocido que nos iluminó con su linterna hacia nuestra tienda, que estaba allí al lado.
Y afortunadamente así acabó la búsqueda pues de no ser por ese pisotón probablemente se nos hubiese hecho día dando vueltas alrededor del mismo pino.
Tengo muchos y muy buenos recuerdos de mis acampadas en el Ancoradoiro, lugar al que todos los veranos le reservaba unos días para pasar allí, hasta que la llegada del camping y la prohibición de la acampada libre me lo impidieron.


Siempre que visito ese lugar todos esos recuerdos me vienen a la memoria quedándome al final con la pena de ver como está ahora lo que un tiempo me parecía y como también lo definió mi amigo Alipio, la primera vez que estuvo allí de acampada, "un paraiso".

miércoles, 19 de marzo de 2008

12 párrafos de un tirón




ebe ser por tener el culo cómodo en el sillón nuevo, que me pongo a escribir y las palabras me salen solas, sin pensarlas, con una facilidad que yo mismo me estoy asombrando, aunque bueno, también es cierto que aun voy por el primer párrafo, por lo que tampoco voy a echar las campanas al vuelo.
Lo cierto es que cada día me parezco más a un escritor. Ordenador, bloc de notas, flexo, sillón… sólo me falta el cordelito para colgar las gafas, aunque si hiciese falta para una foto podría utilizar el cordón de los zapatos.
Además hoy gozo de la paz y la soledad que todo escritor necesita para escribir un libro, claro que yo sólo voy a tener la tarde libre y en ese tiempo poco más de cuatro párrafos podré escribir en el blog.
Pero lo importante es que voy por el buen camino y al menos sé buscar el ambiente adecuado para sacar la inspiración que supongo llevo dentro, pues estoy aquí todo cómodo con mi café, mi tabaco, mi música de fondo y mis galletas de chocolate.
Y la verdad es que la cosa funciona, pues voy por el quinto párrafo y sin repostar y si la cosa sigue así acabaré tapizando la tapa del retrete… todo sea por buscar la comodidad que me inspire.
Lo que sí es indudable es que la confortabilidad y la comodidad ayudan a que las cosas se hagan mejor, y parte de esa comodidad que disfrutamos hoy se la debemos a la tecnología.
Porque lo cómodo que es y por poner un ejemplo, trabajar en una oficina teniendo a nuestra disposición aparatos de sofisticada tecnología como una calculadora para hacer las cuentas, ordenador para llevar la contabilidad, Internet y fax para enviar trabajos y los clips para sujetar los papeles.
Hoy estamos tan acostumbrados a estos sofisticados inventos que si tuviésemos que vivir sin ellos nos sería casi imposible, porque vamos a ver…, contesta rápido: “siete por seis”… ¿qué?... ¿has tenido que pensártelo, verdad?.... A mí me pasa lo mismo.
Si es que estamos tan acomodados por la calculadora que perdemos rapidez y reflejos para hacer cálculos mentales.
Mismamente yo que tengo instalado un diccionario en el ordenador que con simplemente darle al ratón se me abre una ventanita en la que no tengo más que teclear y ya tengo la respuesta que quiero, estoy tan acostumbrado a él que el otro día no me quedó más remedio que recurrir a uno de los tradicionales y me perdí buscando Volcán en la “B”.
Pero bueno, para ser escritor no creo que haga falta disponer de una calculadora, conste que yo la tengo pero en estos momentos está sin pilas… la verdad es que lleva tanto tiempo sin pilas que no me extrañaría nada que se le haya ido parte de la memoria y lleve la tabla del siete como yo, que del siete por tres en adelante tengo que pensármelo mucho.
Me estoy dando cuenta de que un buen sillón sí es importante, mira si no que me he largado una docena de párrafos de un tirón… y las galletas de chocolate también son importantes… y se me han acabado ahora mismo.



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El papel higiénico sin duda es uno de los inventos más grandes de la huanidad, sin menospreciar el teléfono móvil… otro gran invento.

A pasarlo bien...


Aunque yo ya estoy desde el lunes, hoy es el día en que millones de españoles dan comienzo las breves vacaciones de Semana Santa, por lo se presume un aumento del tráfico en nuestras carreteras, motivo por el cual me gustaría advertir a quienes salgan de viaje que si se encuentran un anciano abandonado en una gasolinera, por favor no lo devuelvan…. su familia ya tiene previsto recogerlo a la vuelta de las vacaciones.
¿Qué triste, verdad?... abandonar al abuelo como si fuese un perro para no llevarlo de vacaciones…
Porque mira que se leen y se oyen casos de lo más inverosímiles acerca de abandonos de pobres ancianos en vísperas de vacaciones: en gasolineras, en hospitales, en residenciasy sin embargo a la suegra no hay cojones a “olvidarla”.
Y es porque las suegras tienen una astucia fuera de lo normal, ya se pueden estar meando que en una gasolinera no se bajan ni de coña. Y luego son capaces de darle el coñazo durante todo el viaje porque está reventando, lo que de no ser por la tapicería del coche desearías que ocurriese.
Conste que yo no tengo ninguna queja que dar de la mía ya que puedo decir que me trata como si fuese un dios, porque sabe que existo pero no me puede ver.
De todos modos no era mi intención desperdiciar mi valioso tiempo de vacaciones hablando de las suegras, no, mi intención era la de desearos a los hoy las empezáis que tengáis unas felices vacaciones, pero ya que por cosas del destino el tema acabó derivando en ellas, quisiera haceros una recomendación: si algún día os decidís a dar el paso e intentáis abandonar a la suegra, tenéis que antes cortarle los pelos del bigote para que pierda el sentido de la orientación y luego dejadla en El Corte Inglés, si lo hacéis a comienzos de la temporada de primavera os la devolverán con la de “vuelta al cole”, sin cobrar nada por el transporte… y todo con la garantía de los grandes almacenes y la seguridad que da el saber que si el pedido te llega defectuoso te lo recogen y te devuelven el dinero.
Bueno, esto de la devolución del dinero con la suegra no funciona, pero entre que se la devuelvéis, presentáis la reclamación y os la vuelven a enviar porque no tiene defecto, que ya es así, haciéndolo ahora os libráis de ella hasta el puente del primero de mayo.
En fin, que si vais a salir de vacaciones contad también con el abuelo y no lo dejéis abandonado por ahí, pensad que tiene deducciones en la declaración de hacienda y que la tarjeta de pensionista puede ser muy útil para comprar medicamentos.
Y por último una advertencia… espero que tengáis reserva de alojamiento hecha, que luego pasa lo que pasa…
.

lunes, 17 de marzo de 2008

Estrenando sillón

Primer día de vacaciones y las empiezo bien ya que por lo menos lo hago dándole un gusto al culo, pues me he comprado un sillón para el ordenador que es la hostia de cómodo.
Sentado en él parezco un abogado, y no un abogado cualquiera, si no que todo un abogado de oficio, tanto es así que me he puesto hasta corbata para no desentonar con él.
Tiene ruedas para hacer desplazamientos cortos, apoyabrazos por si me canso de escribir y respaldo alto y cómodo por si me quedo dormido reflexionando.
Aunque no creo que me dé alguna vez por quedarme dormido, pues llevo 20 minutos sentado en él intentando escribir algo y lo único que estoy haciendo es dar vueltas como si estuviese en un tiovivo.
Pero es cómodo y rápido… para estrenarlo lo he puesto a toda velocidad por el pasillo y corre, vaya que si corre… lo malo es el sistema de frenado que es muy poco sofisticado, los pies por delante contra la pared producen un efecto parada en seco y rebote descontrolado que al carecer de cinturón de seguridad hace que el piloto acabe por los suelos y el sillón empotrado contra la estantería del pasillo.
Afortunadamente no hubo que lamentar desgracias personales, aunque sí daños materiales pues un jarrón y un marco se han ido al carallo, teniendo como consecuencia un rapapolvo de nivel 3 en la escala de broncas de la mujer (color amarillo limón).
Y ahora creo que con tanta vueltecita se me está revolviendo el estómago… me está pasando igual que cuando viajo en coche después de comer y no conduzco yo, pues conducir me distrae de los nervios del viaje y si no lo hago yo, entre los nervios y la digestión acabo sintiendo el mismo malestar que ahora.
Digo yo que tanta vuelta equivale ya a un viaje, cierto es que sin los nervios que el viajar me provoca ya que estoy conduciendo yo el sillón y por lo tanto estoy distraído, lo malo de eso es que si me distraigo no puedo pensar y si no pienso no puedo escribir… y tendría cojones la cosa si por culpa del sillón tuviese que abandonar el blog… menos mal que me queda el retrete para reflexionar y el bloc de notas para tomar apuntes.
Me gustaría ilustrar esta entrada con una fotografía mía sentado en mi nuevo sillón, pero estoy sin afeitar y así resulto poco fotogénico, pero sí os dejo un video que ahora mismito me estoy haciendo para que veáis la velocidad que alcanza mi nuevo sillón girando sobre su eje.
Sed buenos, que estamos en Semana Santa.

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Imagina este sillón en manos de Fernando Alonso...

Lunes... nueve de la mañana y en cama.

Pasan de las 12 de la noche, por lo tanto ya es lunes, pero será un lunes especial, de esos que a la hora que normalmente te levantas miras al día por la ventana y le dices: “no, hoy no… hoy me quedo en cama”.
Siento mucho que a lo mejor tú estés leyendo esto desde tu trabajo, ¡qué le vamos a hacer!.
Te dejo aquí un par de videos a ver si te alegran un poco la mañana, el primero de ellos es de un dúo que desde que los escuché por primara vez me he convertido en fan suyo, son Kamelo Punto Semos, con la canción: "guaperas total" y que mira tu por donde me viene muy bien al pelo. En este mismo blog puedes ver también el video con su tema “Jonathan”.
El otro va de sustos... muy util si tienes hipo.

Espero que te alegren la mañana... o la hora que sea.


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Tarde de fútbol

A las 4 de la tarde de un domingo cualquiera, envuelto en su bufanda, agarrado a su bandera, el hincha va al estadio a ver jugar al Composela.
Una alto antes de entrar para la garganta afinar, ritual previo al partido, parada en El Periquillo y póngame un carajillo.
Poco a poco se van juntando y los cánticos entonando, como aun desafina el estribillo, camarero por favor, otro carajillo.
En su rostro hay tensión que refleja la pasión, los nervios previos al envite los calma si es posible, fumándose un pitillo con otro carajillo.
A veinte minutos del pitido que de iniciado el partido, como vamos bien de tiempo un segundo cigarrillo y el cuarto carajillo.
La hora va llegando la tensión se va palpando ahora y pa caldear el ambiente, camarero en cuanto pueda ¡un carajillo caliente!.
El comienzo ha pillado a nuestro hincha colocado, todavía en El Periquillo apurando el último carajillo.
Dos minutos dio su aliento luego se acomodó en su asiento y en el veinte de partido se quedó Kiko dormido.

----------------------------------------Una tierna imagen, si señor...

domingo, 16 de marzo de 2008

Una de motor

Estos sí son todoterrenos y lo demás son caralladas.


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viernes, 14 de marzo de 2008

Misión a Marte

Recostados en nuestros cómodos asientos escuchábamos con atención la voz que nos salía del agujero y nos cantaba las cuarenta, pero a la inversa.
Cuando la voz cantaba el número 20 y descendiendo, mis pulsaciones iban por las 130 y ascendiendo.
Eché un último vistazo a la aguja que marcaba el nivel de combustible, indicaba que teníamos el depósito lleno… buena falta nos haría ya que el viaje era largo y en todo el trayecto sabíamos que no encontraríamos ni una sola estación de servicio en la que poder repostar.
Y los números seguían bajando: five… four… three… two… one… CERO (glups).
Y un ruido ensordecedor inundó la cabina al mismo tiempo que empezó a vibrar de manera exagerada.
En ese momento perdí la cuenta de las pulsaciones, pero advertí como se me cerraba el estómago y se me apretaba el culo.
La nave comenzó a moverse hacia arriba, es decir, a subir, o a volar que es lo mismo.
A los pocos segundos de despegar ya alcanzamos velocidad y cuando comprobé a través de una mirada por la ventanilla que efectivamente estábamos en el aire, di orden a mi copiloto para que recogiese el tren de aterrizaje.
-Comandante…- hizo una pausa y continuó: -esto es un cohete y no tiene tren de aterrizaje-.
-¡Cojonudo!, acabamos de despegar y ya tenemos un problema-.
Quise contactar con Jiuston e indicarles esta anomalía en la nave, pero me pensé que ya dispondría de tiempo para hacerlo, eso sí, para no olvidarme tomé nota de ello en mi agenda particular.
A los pocos minutos de iniciado el despegue, salimos de la atmósfera.
Para quien no haya estado nunca fuera de la atmósfera, diré que es un espacio muy grande y muy negro, salpicado por unos puntitos brillantes. Es lo más parecido que he visto en mi vida al cielo por la noche.
Di una nueva orden a mi copiloto:
-Fije el rumbo, meta la sexta y sintonice los 40 principales-.
-Comandante…- hizo una pausa y continuó: -esto es un cohete y no tiene ni marchas ni aparato de radio-.
-¡No me jodas que esta maravilla tecnológica no tiene un simple aparato de radio!-.

Volví a sacar mi agenda y tomé nota de esta nueva anomalía mientras pensaba que en cuanto aterrizásemos al regreso me iban a oír en Cabo Cañaveral.
Una vez que fijamos el rumbo el viaje transcurrió sin ningún problema, hasta que el radar nos advirtió de nuestro primer contratiempo. No puedo precisar si éramos nosotros quienes íbamos hacia ellos, o si eran ellos quienes venían hacia nosotros… pero delante de nuestras narices teníamos una lluvia de meteoritos.
Di orden a mi copiloto para que activase el escudo antimisiles, pues para el caso nos podría servir.
-Comandante…- hizo una pausa y continuó: -esto es un cohete y no tiene escudo antimisiles-.
Por un momento pensé que el copiloto estaba por tocarme los cojones.
-Está bien, quite el piloto automático que conduciré la nave entre los meteoritos- le dije ya mosqueado.
-Comandante…-hizo una pausa y continuó: -eso es muy arriesgado-.
-Haga lo que le digo-.
Y con la disciplina que nos caracteriza a los astronautas, obedeció mi orden… pero no tardó en volver a la carga.
-Comandante- y esta vez sin hacer la pausa continuó: -vamos a estrellarnos contra ellos haciéndose pedazos la nave… vamos a morir-.
-¡También España se rompe, no te jode!-.
Y tras decirle esto, saqué mi agenda y tomé nota de mi nueva queja: “El copiloto es un oyente de la COPE”.

---------------------------------------------------------------------------Continuará…
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Continúa…

Piloté entre los meteoritos mientras el copiloto y el auxiliar de vuelo rezaban. Cuando iban por el vigésimo primer padrenuestro la nave dejó atrás la zona de peligro y a los meteoritos, que continuaron a gran velocidad con dirección hacia La Tierra… pero salvar al Mundo del impacto no entraba dentro de mis órdenes, esa era una misión encomendada a Brus Wylis.
-Pasó el peligro, señores…- hice una pausa y continué: -copiloto, evalúe los daños-.
Me informó de un pequeño impacto en el parabrisas y otro en la aleta derecha del ala trasera.
-Bien, en cuanto regresemos daré parte a la compañía de seguros-.
-Comandante…-
hizo una pausa y continuó: -esto es un cohete y no tiene seguro-.
-¿Ni a terceros?- pregunté enfadado.
-Ni a terceros, señor-.
Y mis sospechas se confirmaron… el copiloto estaba por tocarme los cojones.
Le hice un guiño al auxiliar y este lo comprendió a la primera… Nuestra misión podría irse al traste teniendo un copiloto tan catastrofista entre nosotros.
No quedaba otra opción más que hacer una coalición entre ambos y dejarlo fuera de nuestros planes, por lo que tuve que utilizar todas mis armas de persuasión para librarnos de él.
Y simulé fallos en el sistema de comunicaciones.
-Copiloto, póngase el traje de paseo, salga fuera y mueva la antena-.
-Comandante…- hizo una pausa y continuó: -esto es un cohete y no tiene antena-.
-¡Me importa un carallo que no tenga antena!- ya me tenía demasiado quemado. Le alcancé la escobilla del retrete al tiempo que le ordené que la utilizase como antena, -si a Tom Jans le funcionó en Apolo XIII, a nosotros también nos funcionará-.
Con la obediencia que se debe a un superior, se enfundó en su traje espacial y salió de la nave portando en una mano la escobilla.
Cuando la puerta se cerró tras él, metí primera, solté embrague, pisé a fondo y salimos de allí a todo gas… y no hice cantar las ruedas porque aquello era un cohete y los cohetes no tienen ruedas.
Una vez librados del copiloto, el camino a Marte se hizo mucho más ameno para ambos ya que hicimos trompos, derrapes y caballitos con la nave y en un detalle que tuve con mi auxiliar lo dejé que la pilotase unos pocos kilómetros, lo que hizo bastante bien pese a que al arrancarla se le caló.
Y llegamos a Marte, un martes…13… Sí, el número gafe para los astronautas, Tom puede confirmarlo.
La primera impresión que tuve fue que no era tan rojo como decían, también me pareció un planeta feo, sin árboles, sin ríos, sin un puto bar… Cumplimos nuestra misión, que manda carallo también con la misión… tantos kilómetros para coger unas piedras.
Y como no… clavamos la bandera cumpliendo las órdenes de Touriño.
Tuvimos problemas con la maniobra de despegue ya que falló el motor de arranque, pero desmonté el cuadro de mandos y empalmé el cable azul al negro, el rojo al amarillo, el verde al blanco y con el marrón hice toma de tierra, quedando así el problema solventado, eso sí, tenemos algunas anomalías en el funcionamiento de la nave a consecuencia del cruce de cables, ya que ahora al darle al interruptor de la luz se enciende el robot de cocina y el microondas, y al pulsar la cisterna del wc se pone en marcha el ventilador.
Nos encontramos de regreso a casa, pero hemos de hacer un pequeño cambio en la trayectoria para recoger al copiloto que gira en órbita alrededor de la Tierra, lo tenemos localizado gracias a que se quedó con la antena… jejeje…en este momento está justo encima de Nueva Zelanda.
Tenemos pensado llegar uno de estos días, aunque a lo mejor hacemos parada en la Luna para estirar un poco las piernas. Son muchas horas a los mandos y estamos muy cansados.
Si leen esto en Jiuston, que sepan que tenemos un problema… VAMOS SIN TREN DE ATERRIZAJE… repito… VAMOS SIN TREN DE ATERRIZAJE… y a mucha velocidad, o sea que hay riesgo de comerse una buena hostia al tomar tierra…

Viernes, va un petardo para celebrarlo

Por fin es viernes… la próxima semana la tengo de vacaciones, lo que voy a celebrar echando un “foguete”. Pero como a mí no me gusta jugar con la pólvora lo echará aquí un chaval que es muy majete… y un poco gilipollas.

Dentro video

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jueves, 13 de marzo de 2008

El empalme mortal del Sr. Ramiro


Con ella erguida como un pino
la palmó el señor Ramiro
un sábado sabadete
echando a su señora un casquete

En mal momento llegó su muerte
corriendo el hombre tan mala suerte
que la fue justo a palmar
sin darle tiempo de acabar.

Por tomar viagra para la ocasión
se le ha parado el corazón
quizás fuese mucho bombeado
para aguantar el nabo empalmado.

Ahora yace el Señor Ramiro
con la picha tiesa como un pino
para admiración y jolgorio
de quien acude al velatorio.

Por requisitos del mortuorio
irá directo al crematorio,
sé que él hubiese escogido ir a tierra
pero es que teniendo la cosa así
el ataúd no se cierra.

Para aliviarse de la pena
y también rematar la faena
exige su viuda sin reparo
que le dejen las orejas
pero que le corten el rabo.

Que sea profundo el tajazo
sin desperdiciar ni un pedazo
que desde la base hasta el glande
hacía mucho, mucho, mucho
que no lo admiraba tan grande”.

“Lo guardaré en una caja
y será mi mejor recuerdo
pues con él me haré una paja
cada vez que lo pida el cuerpo
”.

Y así es como Ramiro
cumple aun su cometido
pues llega el sábado sabadete
y aun difunto se la mete.