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martes, 1 de septiembre de 2009

Desayunando

OCURRIÓ HACE MAS DE 4 AÑOS
Cuando a Don Genaro los médicos le comunicaron que como mucho le quedaría mes y medio de vida, este miró a sus hijas que lo habían acompañado a la consulta y les regañó por el trato que de ellas había recibido a partir de que le diagnosticaron la enfermedad.
-Veis, tanto cuidado, tanta dieta y tanto medicamento para nada, en mes y medio me muero-
-Nosotros lo hacíamos por tu bien papá-
-Lo sé, lo sé, pero de ahora en adelante y para el poco tiempo que me queda de vida, dejadme que coma y beba lo que me de la gana, así que a partir de mañana no me volváis a regañar si me veis desayunar con una copita de caña-
-Pero papá…-
-Ni pero, ni nada, ya que me voy a morir dejadme que lo haga contento-
Las hijas miraron al doctor quien les respondió encogiéndose de hombros al mismo tiempo que les decía que eso ya daba igual y que dejasen al buen hombre ser feliz el poco tiempo que le quedaba.
Resignadas asintieron, por lo que el bueno de Genaro les pidió le devolvieran la botella de aguardiente de hierbas que tiempo atrás le habían arrebatado y ocultado.
A partir del día siguiente Genaro volvió a tomar el mismo desayuno que había tomado durante una gran parte de sus setenta y pico años de vida: una taza de leche y dos chupitos de aguardiente.

OCURRIÓ HACE UN PAR DE SEMANAS
Por la Cuesta de la Conga y a 30º a la sombra, subía uno que yo me sé, que se quedó de piedra al ver el fantasma de un viejo conocido caminando hacia él.
-¡Hostia puta!, no puede ser…-
A paso lento y apoyado en un bastón bajaba la cuesta un señor mayor con la mirada fija en el suelo, al cruzarse con éste que la subía levantó la vista y lo miró a la cara, la cual tenía desancajada y con una expresión que no sabría decir si era debida a una indisposición, o si era por haber visto vivo a un muerto…
Y justo en el momento de cruzarse en el camino, el más viejo saludó al otro:
-Adiós Manuel-
Y este le devolvió el saludo
-Adiós D. Genaro-
Cada uno siguió su camino, cuesta arriba el tal Manuel, cuesta abajo D. Genaro.
Unos metros más adelante y habiendo una cierta separación entre ambos, se giró el tal Manuel pensando que al volverse ya no vería a nadie y que el cruzarse con D . Genaro no había sido más que una alucinación producida quizás por la calor.
Pero no, cuesta abajo y al mismo paso proseguía su camino D. Genaro, por lo que no tuvo el tal Manuel más remedio que exclamar ¡Manda un cacho de carallo!...

MORALEJA:
Un desayuno potente te dará energía, un desayuno vegetariano te hará sentirte sano.


miércoles, 16 de abril de 2008

Blancanieves, el montaje del director

De regreso a su casa, los siete enanitos van por el bosque caminando en fila y cantando la única canción que sabían: ¡AYHOOO, AYHOOO, LALALALALA….”
Cuando el primero de ellos divisa su casa a lo lejos se detiene y tras él los otros seis.
Se vuelve hacia el que tenía detrás diciéndole:
–“hay luz en casa”-, y el segundo se vuelve al tercero: –“hay luz en casa”-, igual hicieron el tercero al cuarto, el cuarto al quinto, el quinto al sexto y el sexto al séptimo y último.
Dejaron de cantar y sigilosamente se acercaron a hasta su casa, mirando el primero de ellos a través de la ventana, que se vuelve hacia el segundo y le dice:
-“hay una mujer en nuestra casa”-, y el segundo al tercero -“hay una mujer en nuestra casa”-, y así el tercero al cuarto, el cuarto al quinto, el quinto al sexto y el sexto al séptimo y último.
Una nueva mirada por la ventana y se vuelve hacia el segundo,
-“está acostada en nuestra cama”-, y el segundo al tercero -“está acostada en nuestra cama”-, y así también el tercero al cuarto, el cuarto al quinto, el quinto al sexto y el sexto al séptimo y último.
Otra mirada por la ventana y de nuevo se vuelve hacia el segundo:
-“está desnuda”-, y el segundo al tercero –“está desnuda”, igual que el tercero al cuarto, el cuarto al quinto, el quinto al sexto y el sexto al séptimo y último.
Una última mirada por la ventana, y de nuevo le dice al que estaba de segundo:
-“se está levantando”, y el segundo al tercero –“a mí también”- y el tercero al cuarto –“a mi también”-, y el cuarto al quinto -"a mí también"-, lo mismo que el quinto al sexto y el sexto al séptimo y último.
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Atención al video, es de dos rombos.

¡Carallo, como cambió el cuento!...

lunes, 18 de febrero de 2008

Una pesadilla muy chunga

Aturdido por las bombas, hambriento por el hambre y cansado por lo demás, regresaba con mi escuadrón de cumplir una arriesgada misión más allá de las líneas enemigas.
A nuestras espaldas, una columna de humo era la firma de una misión cumplida con éxito.
Habíamos volado por los aires un objetivo enemigo que, aunque ahora quisiera decir de que se trataba me resulta imposible recordarlo, pues como he dicho al principio, estábamos aturdidos, y el aturdimiento entre otras cosas te hace perder la memoria.
El “ra-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta” de las ametralladoras que no hacía mucho nos machacaba muy dentro de los oídos y sus balas que nos rozaron las orejas, sonaba ahora muy lejano, casi imperceptible... apenas pasaba de un “ra-ta-ta”.
Las primeras luces del alba nos dejaron ver un desprotegido claro en la jungla, el cual debíamos atravesar antes de que el sol saliese, pues estaba claro que con la luz del día el enemigo nos vería más claro.
Antes de avanzar a través del descampado di orden a mis hombres para que se detuviesen. Me llevé los prismáticos a los ojos para inspeccionar el terreno antes de adentrarnos en él, pero vi todo muy oscuro debido a que aun no había amanecido.
Pese a este inconveniente y gracias a que veo muy bien con la luz apagada, comprobé que aquel era un enorme maizal plantado de patatas.
Coincidí por una vez en mi vida con el Dtr. Iglesias Puga y sospeché algo raro, raro, raro. Enseguida supe que aquel era el lugar ideal para caer en una emboscada, por lo que activé mi instinto de supervivencia.
Después de cargar en mi mochila 3 ó 4 kg de patatas y de comprobar que como las de Coristanco no hay ningunas, di orden a mis hombres para cruzar sigilosamente el descampado.
Avanzamos en fila india que yo encabezaba por ser el de mayor graduación.
Todo iba sobre ruedas, hasta que cuando llevábamos recorridos unos 253 metros aproximadamente, la cosa se complicó de mala manera… pero que de muy mala manera.
Fue cuando escuché un “chas” al poner un pie en el suelo.
Me invadieron unos sudores fríos y me subió una cosa todo por aquí, hasta aquí.
Miré al suelo y comprobé que mis sospechas eran ciertas.
Tiré el ducados que me iba fumando y di orden al cabo para que pisase la colilla, pues yo no podía hacerlo… ¡Había pisado una mina!.
En un acto valiente por mi parte, ordené a mis hombres que continuasen sin mi y en un acto cobarde por la suya se dispusieron a emprender la marcha dejándome allí, plantado sobre una mina, abandonado a mi suerte sin apenas tabaco y con tan sólo dos lonchas de embutido con las que combatir el hambre que me devoraba. Lo cierto es que me iba a morir y me daba igual hacerlo con el estómago vacio.
Menos mal que el soldado O’Hara se quedó para ayudarme.
-"No se preocupe Señor, voy a desactivar la mina y nos iremos para casa"- me dijo el muy valiente, -"estoy dispuesto a morirme con usted"- añadió luego el muy cabrón.
Lo miré fijamente a los ojos y le di la que pensé sería la última orden que daría en mi vida:
-¡Trata de desactivarla O’Hara… por Dios, trata de desactivarla!-.
Y con la sangre fría que me caracteriza, encendí otro ducados mientras O’Hara, manipulaba con cuidado la mina que había bajo mis pies.
La cosa iba bien, hasta que empezó a ir mal.
O’Hara tocó donde no debía, se levantó como un resorte y huyó a la carrera mientras me gritaba: -"lo siento señor..., tengo novia"-.
Había activado la mina el muy cabrón….
Dándome perfecta cuenta de lo complicado del asunto, tiré en un breve espacio de tiempo mi segundo ducados sin haber fumado ni siquiera la mitad.
Y un sonido rompió el silencio del alba: ¡PI-PI-PI-PI!… la mina estaba a punto de estallar y yo no podía hacer nada por evitarlo.
El ¡PI-PI-PI!, se aceleraba más... estaba perdido, iba a morirme allí mismo... eso sí... de pie como los valientes, aunque no con las botas puestas ya que estaba seguro que al explotar la mina saltarían por los aires para ir a parar a sabe Dios donde… y con ellas mis piernas. Pero de nuevo, con la sangre fría que me caracteriza, saqué fuerzas de flaqueza e hice un último esfuerzo para evitar saltar por los aires.
Extendí mi brazo y la oscuridad palpé superficialmente la superficie hasta que mis dedos localizaron el mecanismo y con más suerte que otra cosa, logré desactivar el despertador que sonaba anunciando la hora de levantarme.

¡¡¡ JODER QUE PESADILLA MAS CHUNGA ¡!!.

Me levanté empapado en sudor y con una molestia en la planta del pie. Pero me quedé muy tranquilo al comprobar que no era más que el callo de marras, que otra vez me tocaba los cojones.

Born to Spain


¡Ring!, ¡ring!, ¡ring!... Sonó el teléfono y descolgué.
-Diga.
Al otro lado del aparato una voz que me resultaba familiar.
-Are you Manolo?...
-Are mi Brus- respondí. Era el Boss, lo reconocí al instante.
-Hello Manolo, esquiusmi que te call a estas horas, because need que me make un please-
-Ok Brus, you dirás.
-Mi no tener who tocar guitar para last concert in Madison Square Garden, en New York City- por su forma de hablar noté que el hombre estaba en serios apuros.
Permaneció unos segundos en silencio tras los cuales fue directamente al grano: -¿you quieres tocar with me?.
-Wait que consulto the agenda-
dije para hacerme de rogar.
-¿Qué day es?- pregunté.
-Satudarday night-
-Ok Brus, esa night la tengo free, puedo acompañarte si quieres-
-Tranks you Manolo, no sabes el peso que me quitas de over-
-De nada Brus, para eso estamos los friends, mi toco con you pero con one condition-
-You dirás- y permaneció a la espera de mi petición.
-Que changes el BORN TO RUN por BORN TO SPAIN...
-No problem Manolo, mi caer mejor Zapatero que Bush, así que no tener problem en change la letter de la song, ademore Spain is un country que me gusta very mucho.
-Pues entonces ourai Brus-.
-Ok Manolo, saturday por la tarde te recojo in you house.-
-Ok Brus hasta saturday-.
Me pidió que saludase a mi mujer de su parte y después colgó.
y así fue como ese sábado el Madison Square Garden de New York City, vibró al ritmo del BORN TO SPAIN, con el menda a la guitarra.

¡¡OH YEAH!!.