jueves, 15 de marzo de 2012

Cara al sol

Si has llegado hasta aquí atraido por el título de la entrada y no es esta la canción que esperabas, lo siento, pero si te quedas con ganas puedo enseñarte mi culo, prieto, intacto y peludo.



Cara al sol con la camiseta nueva
y los pies al aire para que no huelan
escribo yo esta entrada
para mi querida audiencia.

Y como no os tengo nada que contar
pongo una foto para adornar
para que veáis que escribo acomodado
y con el culo bien sentado.

Caliéntame solecito
caliéntame un poquito
da tanto calor a mis huesos
como el que suelo tener en los huevos.

Aquí al lado tengo una morena
y mirándo para ella siento pena
viendo como un niño la pelota le lanza
y ella para cogerla me enseña medio tanga.

Este día tan hermoso
invita a un desliz amoroso
y como la morena se siga agachando
me voy acabar empalmando.

¡Tírasela otra vez niño!,
que quiero ver ese hilo
de color negro oscuro
que le baja por el culo.

Entretenido partido el que estoy viendo
y que me lleve Dios si miento
que ni viendo ganar a mi Atleti
de tal forma me caliento.

La pelota viene y va
cosa que tanto me da
pues al no jugar mi equipo
me importa un carallo el partido.

Voy a dar por cerrada esta entrada
pues mirando como la morena se agacha
disfruto mucho más que escribiendo
y seguro que más que tú leyendo.

Así que queridos lectores y lectoras
corto y cierro ya que me estoy perdiendo lo mejor
pues ahora se me ha puesto de frente
y al agacharse por la pelotas
casi se le ven las perolas.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Llamando a los patriotas

Distinguidos lectores, queridísimas lectoras, querid@s amig@s, etc. etc. y etc.. María Dolores Cospedal, que no sé qué es del PP, apela al patriotismo de los patriotas para la aprobación de la reforma laboral.
Distinguida Sra. Cospedal, para esas cosas no cuente usted conmigo aunque me lo pida en pelotas... y mire bien lo que le digo... que no se entere mi esposa pero usted me pone, ya sabe... con usted me las quería ver yo a solas a ver si es tan así como parece...



¡ESPAÑOLES Y ESPAÑOLAS!APARECEN VOLUNTARIOS DISPUESTOS A DARLO TODO POR LA PATRIA... Si señor, ¡con dos cojones!.
EL GOBIERNO ADOPTARÁ LAS MEDIDAS NECESARIAS PARA QUE LA REFORMA SEA MÁS LLEVADERA Y REPARTIRÁ POR LAS EMPRESAS VASELINA PARA QUE ESTAS A SU VEZ LAS REPARTAN ENTRE SUS TRABAJADORES CON EL FIN DE QUE ENTRE LO MAS SUAVEMENTE POSIBLE LA MEDIDA YA EN VIGOR POR SER ÉSTA DE CONSIDERABLE GROSOR.
¡¡ ARRIBA ESPAÑA !!


P.D.



Si se van a levantar procuren no hacer ruido por si me pillan dormido.

viernes, 9 de marzo de 2012

Estoy guerrero

¡ EL FRAUDE SR. RAJOY..., PERSIGA EL FRAUDE!

¡DEJE EN PAZ A LOS TRABAJADORES Y PERSIGA A LOS CHORIZOS!

martes, 6 de marzo de 2012

Mi nueva oficina

Distinguidos lectores, queridísimas lectoras, querid@s amig@s, etc., etc. y etc.. Como he comentado en una anterior entrada en la que decía que por prescripción de mi psiquiatra de cabecera quien a bien proceder como yo creo que hizo al asegurarme que los medicamentos no son solución a un problema si este persiste, comenzaría y de hecho comencé a recibir "terapia psicológica" desde el día 21 del pasado mes de febrero.
Siguiendo las instrucciones de la psicóloga que ahora me trata, he comenzado a llevar a cabo lo que fueron sus primeros consejos u órdenes, aunque alguna me cuesta mucho, como la de quitarme el trabajo de la cabeza y que planifique mi jubilación.
Lo de la jubilación lo llevo bien, es más, sueño despierto con ella, ahora bien, lo de quitarme el trabajo de la cabeza no lo consigo ni de coña y sé que no me lo quitaré hasta que el juez dicte sentencia.
Por lo demás cumplo a rajatabla sus prescripciones, que aparte de las anteriormente mencionadas son: volcarme en mis aficiones (escribir y pintar), pasear (hasta donde mi cadera y mis piernas me permitan) y tomar el aire y el sol, astro con sorprendentes poderes curatorios y que yo puedo verificar, pues me alivian mejor mis dolores de huesos un rayo de sol que una pastilla de Paracetamol.
Por ello y para que veáis que cumplo con lo que dice mi doctora, os muestro el lugar al que si el tiempo lo permite, cada tarde acudo con 4 folios, 1 boli, 1 carboncillo y un bloc de dibujo.
Señores, señoras y señoritas... aquí les muestro mi nueva oficina.



Mi mesa, no tiene sillas ergonómicas de esas pero están más nuevas que las de mi trabajo.
La vista, agradable hasta en un día nubladoEl entorno, invita a la reflexión y al trabajo mental
El acceso (con pasamanos y todo, no como en las escaleras de la otra), por este no me caeré.
Hilo musical, muy relajante


¿Qué, no está mal verdad?... pues ahí donde lo ves me ha sido recetado por la Seguridad Social... y que me lleve Dios si miento que de no ser por lo que es, diría que estoy cojo nudamente.




Sin palabras...

Claro, conciso y coqueto...

lunes, 5 de marzo de 2012

Carteando con Mangines (cristianos recuerdos)

Dice un dicho castizo: "Dentro de la misma Iglesia tenemos el desengaño: por interés del dinero hacen a un moro cristiano".

Querido amigo Mauro, dos puntos..
Me voy a ahorrar el comienzo reglamentario dando por hecho que tanto usted como los suyos están tan bien como yo y los míos, lo cual de no ser así, yo sí se lo deseo y con eso queda todo dicho.
Recién acabo de leer tu carta y lo primero que debo hacer y merced a la educación que a base de escobazos y hostiazos me inculcaron, es agradecerte primero la respuesta y después la propaganda, hecho lo cual ya está hecho y por lo tanto paso a contarte lo que tenga a bien contarte sobre la Cuaresma y la Semana Santa, fiestas que por cristiana devoción familiar tuve que cumplir sin rechistar.
Debo decir que a servidor pese a ser creyente antiguamente, nunca le gustaron las iglesias, pese a lo cual y sabiendo del poder del Clero, probé a ser catequista durante un tiempo lo cual fue un desastre para la extensión de la palabra de Dios y de la Iglesia, tal como en antigua entrada de este humilde blog cuento y de la cual el título no recuerdo y por lo tanto no puedo enlazarla.
Aprovecho también, aunque haya pasado mucho tiempo de aquello y ya que nunca lo hice hasta ahora, mi agradecimiento al cura de la parroquia por confiar la palabra de Dios en mi persona y pedirle perdón por defraudarle, aunque él también tuvo su parte de culpa pues antes de otorgarme tan importante cargo, pienso que debió examinarme.
Te comento que por aquellos tiempos era yo bien criado y educado junto con mi hermano por parte de nuestros abuelos paternos, puesto que nuestros amados padres habían ido a ganarse los garbanzos a la Suiza, en la que 1 franco era igual a 14 pesetas, como bien dice una película y también sabían mis padres y abuelos.
Quiero decir con ello que en tradiciones cristianas fuimos educados a la más antigua usanza, por culpa de la cual y del rosario que mi abuela y la vecina rezaban a diario, perdime más de un capítulo de Bonanza.
La educación religiosa que mis queridos y difuntos abuelos tuvieron a bien querer inculcarnos por ser ellos hombre y mujer de profunda fe, era tan férrea que antes de acostarnos, tanto mi hermano como yo, que compartíamos cama, lecho y el mismo respeto a esa cristiana obligación de rezar una oración antes de meternos en cama, siendo esta y a la par y cada uno desde su lado, el: "Jesusito de mi vida, que eres niño como yo, por eso te quiero tanto y te doy mi corazón, tómalo, tómalo, tuyo es y mio no...", a la cual diría hoy: ¡y una mierda!.
Primero: Jesusito saltó a la fama a los 33 años, por lo tanto, en lugar de ser Jesusito debería ser Cristo, Jesús, o Suso para los amigos.
"Eres niño como yo"... yo si era un niño, él no y al anterior párrafo me repito.
"te doy mi corazón, tómalo, tómalo, tuyo es y mío no"... un inocente niño que da su corazón a un adulto... ¡los cojones!... ya lo daré si una vez difunto el menda le puede servir a cualquiera, se ponga como se ponga Monseñor Rouco Varela.
Esta oración se convirtió en un ritual del mismo modo que domingo tras domingo y después de la misa de 12, nuestros abuelos nos sometían al mismo interrogatorio:
"¿de qué color llevaba el cura la estola?"... (o como carallo se llame ese poncho que se ponen para decir misa); "¿de qué trató el sermón?" y de quién a quién era la carta que entre santos se escribieron en sus tiempos y los curas leen en voz alta en los nuestros. ¡Que indiscreción!, que poca vergüenza...
Y así domingo tras domingo, en cuanto sonaba la primera campanada, mi hermano y yo firmes frente a mi abuela para que nos peinase la raya bien recta, comenzábamos a recibir las pertinentes amenazas de la que nos vendría encima si nos "fumábamos la santa misa".
A la segunda campanada y cuan recio desfile encabezado por mi abuela en plan sargento fusilero, ambos los dos detrás, duchaditos, con la ropa de los domingos y la raya bien peinada, salíamos de nuestra casa para ir a la de Dios, que dicen también es la nuestra cosa que yo ni creo ni nunca he creído... (si también fuese la mía no le hubiesen reclamado a mi abuela que pagase los cristales de la ventana que de en más de una accidentada pedrada habíamos hecho añicos tanto mi hermano como yo).
A la tercera campanada mi abuela nos abandonaba a las puertas de la casa de Dios, asegurándose bien de que las cruzásemos de fuera para dentro, haciendo guardia fuera sabiendo como sabía que en cuanto ella diese media vuelta, mi hermano y yo volveríamos a salir por donde habíamos entrado. Hecho que de hecho se producía minuto más, minuto menos, pues si algo teníamos claro es que mi abuela a esa hora tenía que volver a la cocina, pues igual que esta tradición religiosa se cumplía a rajatabla, se cumplía de la misma forma la puntualidad a la hora de sentarnos a la mesa los domingos, siendo ésta a las 2 o'clock en punto de la tarde para así tener tiempo mi abuelo de echar la siesta antes de poner el Carrusel Deportivo.
Teníamos tiempo a ver el color de la prenda que vestía el cura según la ocasión, variando esta de color tal y como sabrán los que a misa van, que el color lo cambian también por ritual. De esto nos dimos cuenta mi hermano y yo cuando una vez nos lo preguntaron respondiendo ambos que verde, pues así era como casi siempre solía ser. Y nos cayó una hostia a ambos los dos pues no sé por qué coño de razón y según la tradición, cambiaban el verde por el morado. Una hostia además bien plantada y a cada uno en su correspondiente cara. Ese domingo mi abuela nos dio de comulgar a ambos pasándose por la peineta la santa tradición de no recibir la hostia sin haberse confesado antes.
En cuanto a lo del sermón lo arreglábamos con un "un sermón de D. Víctor para decirnos que fuésemos buenos"... y éste fue colando durante un tiempo.
Lo de la carta lo arreglábamos con una fingida discusión entre mi hermano y yo en la que uno decía que era de San Pablo a los Corintios y el otro le discutía que si era de San Pedro a Los Vikingos, por poner un ejemplo.
Ya siendo un poco mayorcito y cuando de mis huevos brotaban los primeros pelos, con mis abuelos resignados a que la religión de mi hermano fuese el F.C. Barcelona y la mía los Rolling Stones, me tocó mi último profesor en la escuela, uno que también por tradición todos los días a las 12:00 o'clock en punto del mediodía, fuese ciencias, fuese lengua o matemáticas, matemáticamente paraba la clase y nos hacía rezar el Ángelus, cosa que quien más quien menos se tomaba a cachondeo, pero no así D. Antonio del Real (¡Viva Dios, la Patria y Franco), pues al que pillase haciendo gracias o riendo en tan serio momento, una vez acabada la oración y a base de hostias, que es como desde siempre se impartió la religión, le ponía la cara y el culo tan morado como la prenda aquella de los cojones que a mi hermano y a mi nos costó dos sendas hostias por confundir con el verde de casi siempre.
Y esa es otra amigo Mauro. Otra de las cosas que podemos recordar en próximas cartas, aquellos tiempos de colegio, nuestros colegios, o los colegios de nuestros tiempos, alguno en el cual entraba desfilando y cantando aquello de "prietas las filas, recias marciales"... y otros cánticos que a muchos profesores les sonaban a coros celestiales.
De todo había y de ello hablaremos en una próxima carta.
Ahora me despido a mi manera, con un hasta ahora simplemente, pues sé que por aquí o por el feisbuk y me repito a mi anterior carta o escrito en la que como he dicho, voy a mear y te tengo detrás... o viceversa.



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P.D. A mi amigo Fermín: ¿tú y yo de cofrades y con un estandarte a cuestas?... eso lo saca el Matías Prats en la tele, jajaja.