sábado, 29 de noviembre de 2008

La primera vez de Antonio Alcántara

Cuando en el capítulo del pasado jueves, Antonio Alcántara Barbadillo, regaló el encendedor al desconocido pasajero que viajaba con él en el avión, supe que después de no sé cuantos años de fidelidad matrimonial y 157 capítulos a sus espaldas, le había puesto por primera vez los cuernos a su esposa Mercedes Fernández, y mira tú por donde que fue a hacerlo en Bilbao precisamente.
No es que Bilbao tenga algo especial para esas cosas, pero me gusta destacar este dato por si quiere tenerlo en cuenta algún amante de las estadísticas.
A mi no me gusta nada meter las narices en la vida de los demás, ni tampoco en la de las parejas, pero en este caso sí voy a decir que aunque su señora no se merecía el adorno, Antoñito, se ha lucido.
Porque estuvo genial para no ser más que un simple ex funcionario recién metido a empresario. Que arte en el tema de la conquista, toda una clase maestra para ser su primera vez.
Así como quien no quiere la cosa el tipo le soltó el rollo de la máquina impresora, aunque cierto es que la mujer ya estaba tocada con la explicación de cómo planea un avión aunque se le apague el motor.
Sorprenderlo mirando una joya para su esposa fue otro puntazo, porque eso a las mujeres es algo que les gusta mucho. Ya se lo dijo bien clarito ella: “ojalá mi marido se parase a ver un escaparate para mirar algo que regalarme”.
Sí, ya sé que eso lo dicen todas igual que nosotros decimos lo de que “ojalá mi señora esperase mi llegada a casa en bragas”, pero yo en esas palabras adiviné las intenciones de la mujer y así se lo dije a la mía: “esa quiere tema”, y a continuación y aprovechando que el tema daba pie le dije también que ya le había estado mirando su regalo de Navidad… para que no ande diciendo esas cosas por ahí.
Y luego para rematarla pide, Champán francés y caviar. Eso es clase amigo. Toma nota, así no se falla, así se folla…
Claro que en un buen hotel con un poco de conversación, Champán francés y caviar, seducir a una mujer es algo que cualquiera puede lograr, pero beneficiársela a ella y conseguir como extra que además le regalase el mechero, es para quitarse el sombrero.
Pues sí, el capítulo de Cuéntame como pasó, del pasado jueves me abrió un gran dilema, ya que si por un lado la infidelidad de Antonio me defraudó, la forma en la que la llevó a cabo causó mi admiración.
Por otra parte está la movida de su mujer Mercedes y su amigo homosexual. Conste que yo también lo veía venir y también se lo dije a mi mujer: “el mariquita este quiere cepillarse a Mercedes”…
¡Y como se me rebotó!. Que si sólo son buenos amigos, que si tú siempre pensando en lo mismo, que si eres un desconfiado, que si patatín, que si patatán
Sí, sí… pero al final era como yo decía. Si es que todo está inventado ya.
Supongo que después de todo mi mujer se quedaría convencida de que tengo más que intuición para ciertas cosas, intuición que he ido desarrollando con el paso de los años y gracias en su mayor parte a cosas que he visto por ahí y de las que he ido aprendiendo.
Este jueves por ejemplo, de este capítulo he aprendido algo muy importante, que no te puedes fiar de los mariquitas.
De los viajes de negocios tampoco te puedes fiar, pero bueno, eso ya lo sabíamos, ¿o no?.

9 han comentado:

Aspective dijo...

Bueno, pero aunque tengas intuición, acuerdate de llamar 10 minutos antes de llegar a casa, por si acaso, como bien indicabas.
Y como Antoñito aparezca llevándole un regalo a su mujer y encima si es caro, cosa que nunca hace, le pillan seguro. Es como una confesión escrita y firmada.
Y una curiosidad. Después de unos cuantos años de matrimonio ¿alguna mujer espera a su marido en bragas?
Más que nada es por ponérsela como ejemplo a la mía. O a lo mejor es que en mi casa hace muuucho frio, incluso en verano.

m4n010 dijo...

Por supuesto, lo de llamar para avisar de mi llegada siempre, así como lo de que me espere en bragas nunca, es más, el día que llegue y me la encuentre así miro primero debajo de la cama por si fuese debido a que no avisé con tiempo suficiente.
No le pongas este ejemplo a la mujer porque te va a decir que siempre pensamos lo mismo.
Intuición, amigo, intuición.

darkmanburt dijo...

Si señor Manue a mi me paso igual que cuando le dije a mi mujer que el mariquita se queria cepillar a Mercedes me dijo tu lo que eres es un pervertido y me tiró con el cojín.
Y cuando le dije lo ves, se ha tirado a el Antonio a la gachona, la contestación fue:
"como que todos los tios son iguales", te imaginas que fue demoledor.

Ays amigo que ya lo dice el refran "la jodienda no tiene enmienda".

Saludos.

m4n010 dijo...

Amigo Darkmanburt, será por eso, que todos los tios somos iguales, mariquitas incluidos, jajaja.

Quede claro que ellas también son iguales.

¡ays, la jodienda!...

senovilla dijo...

Eso se llama hacer a pelo y a pluma termino que también tuve que explicar a mi contraria.

Saludos Cordiales.

Amio Cajander dijo...

Si es que esta serie de los alcantará es muy previsible.

Yo adiviné que se moría Franco

VolVoreta dijo...

bueno, bueno, bueno...no somos iguales? así la historia está más equilibrada ¿no?...el mariquita que mencionas será "bi", o tendrá sus dudas...los guionistas saben lo que hacen (digo yo, no sigo la serie, es algo que me imagino por lo que te he leído).
pero te veo muy dolido eh?
Un bico

Carmen dijo...

Yo soy una fiel seguidora de esta gran serie y no me pierdo ni un capítulo.

Lo de que el "buen amigo" de Mercedes quisiera algo más que la amistad era evidente... pero yo no estoy tan segura de que Antonio le haya sido infiel a su mujer... no lo tengo tan claro. En realidad no se vio nada de nada, y sólo se puede intuir

Besos y buena semana

PD: Gracias por los buenos deseos que me has dejado en mi blog en estos días tan duros para mí

Cyd Charisse dijo...

Hola, buenas tardes. He leído la entrada sobre los Alcántara y como la veo siempre, no puedo evitar dar mi opinión sobre el tema.
Que Antonio se enrolló con la señora está más claro que el agua cristalina. Se lo comenté a mi pareja y me contestó que los viajes de negocios se han inventado precisamente para eso, para echar una canita al aire. Respecto al amigo mariquita de Mercedes, le pasa lo mismo que a mis compañeros de carrera gays, que eran muchos en aquella época y yo no sabía de la misa la media. Tenían los pobres una gran presión ya que se nos educaba todos para el matrimonio convencional y la sociedad los empujaba a que le gustaran las mujeres, les gritaran'¡tía buena!' y se jactaran después de lo bien que se lo habían pasado con ellas...
Las madres de mis compañeros, cuando íbamos a casa a estudiar o de visita, como hace Mercedes, se pasaban todo el tiempo comentado lo felices que serían cuando sus hijos se echaran una novia, lo afortunada que iba a ser la chica de dar con tal mirlo blanco y etc. etc. La serie refleja lo que pasaba en la época, no como ahora, que algunas madres están encantadas de que sus hijos sean gays porque saben que los novios serán los que finalmente las cuiden en la enfermedad, mientras que sus hijas pasarán totalmente del tema...